Muchos eran los que consideraban a Ricardo Quaresma
el futuro del fútbol luso en los primeros años del siglo XXI. Sin
embargo, el extremo luso está completando una carrera profesional muy
alejada de lo esperado, alternando actuaciones muy sobresalientes con
otros periodos en los que ha defraudado absolutamente.
Así, tras dar las primeras muestras de su nivel en el Sporting de Portugal, luego pasó completamente desapercibido en las filas del FC Barcelona,
donde apenas tuvo la oportunidad de disputar 10 encuentros antes de
marcharse de regreso a su país, en este caso para defender los colores
del Oporto.
Fue quizá con Os Dragoes donde mejor rendimiento mostró a lo largo de cuatro temporadas, el cual motivó que el Inter de Milán por aquel entonces entrenado por José Mourinho
pagará la friolera de 24,5 M€ a fin de cerrar su incorporación de cara a
la campaña 2008-2009. Y ahí fue el comienzo de la cuesta abajo del
portugués, pues tras marcharse cedido al Chelsea esa misma temporada debido a la falta de oportunidades en Serie A y disputar apenas 13 partidos con el cuadro nerazzurro la campaña siguiente se marchó en dirección a Turquía.
Allí le esperaba el Besiktas, conjunto puntero en
una competición de segundo nivel en la que el jugador ha recuperado
parte de su nivel, aunque nunca ha llegado a consolidarse como un
auténtico referente. Sin embargo, esto no ha impedido que algunos clubes
se hayan interesado en él. Uno de ellos es el Liverpool, que según se afirma en Inglaterra está dispuesto a pagar 8 M€ por su fichaje.
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